Ruta: Subida a Knutshø
El día siguiente a hacer la ruta por Besseggen, amaneció tan tremendamente claro, que no pudimos evitar plantearnos hacer otra ruta por el lugar.
Nuestro coche y nuestra cabin en Bessheim
De nuevo en dirección a Oslo, y a unos 3 kilómetros de la cabin donde dormimos, vimos un aparcamiento en el que había muchos coches aparcados e indicaciones de una ruta en las cercanías. Se trataba del pico Knutshø, situado en uno de los laterales del lago Gjende.
La cara este del Knutshø
El cartel informativo de la ruta decía que era algo complicada y había que tener experiencia en montaña para hacerla sin riesgo. Asustaba un poco pero no fue para tanto. Solo hubo un paso complicado al principio en el que se trepó durante un trecho, pero sin más.
Primera zona de trepada, genial para echar atrás a aquellos que duden
Luego la subida es constante, sin muchos descansos llanos. De hecho engaña bastante porque parece que llegas a la cima en varias ocasiones, pero no era así. Siempre había un montículo más alto cuando subías al anterior.
Durante todo el camino aprovechamos el día tan genial, sacando fotos, parando siempre que nos apetecía y disfrutando de las vistas.
Dos modelos del copón posando con una vista todo chula
Un monigote en medio de la montaña
Una vez en la cima de verdad, seguimos al resto de gente que parecía que bajaba por la otra ladera de la montaña hasta dar a una marisma muy bonita, pero que estaba bastante lejos de donde dejamos el coche.
Desembocadura de río en un valle-marisma
Incluso me animé a meter los pies en el río, que estaba frío a rabiar. No podía dejar los pies dentro del agua más de dos segundos sin que me empezasen a doler.
El agua del río estaba tremendamente fría.
Y esta es la última ruta que pondré de las que he hecho en Noruega. Espero que tenga la oportunidad de hacer muchas más en breve


























































