Como ya dije en un post anterior, nos fuimos a Düsseldorf a pasar el fin de semana. Jesús ya ha comentado la jugada en su blog, pero yo también tengo cosas que decir.
Puede que el vuelo saliese barato, pero los aeropuertos de Ryanair ya se sabe que están a tomar por saco de la ciudad que venden como destino. Así que hay que pagar autobúses o trenes que hacen aumentar el precio del viaje. En el caso de Oslo, el aeropuerto de Torp está a una hora y 45 minutos en autobús, o sea, que poco más y llegamos a Alemania en él. También se añade el tiempo para ir de Weeze (verdadero destino del vuelo) a Düsseldorf en tren o bus, una hora y poco.

Vista desde el puerto de Düsseldorf, muy cerca del ayuntamiento
Yo ya había estado antes en Düsseldorf, hace ya más de un año, cuando estuve de beca en Lieja. Por lo que no me interesaba precisamente por turismo, más bien por conocer la noche y a los becarios de la ciudad. Kk’dorf, como algunos la llaman, tampoco tiene mucho que ver, pero es una ciudad que no está de más visitar, sobre todo por encontrarse en una de las regiones más pobladas del planeta.

Edificio con personajillos trepando por la fachada

Uno de los edificios diseñados por Frank Ghery
Fue una pena no ir un par de semanas más tarde, cuando estuviesen montados los típicos mercados navideños alemanes que a mí me encantan, pero el viaje habría sido más caro. De todos modos ya había montados varios puestos, pero no es lo mismo verlos sin la iluminación y el ambiente de la gente bebiendo Glühwein.
Otra de las cosas que hicimos fue comer como cerdos, nunca mejor dicho. Yo me comí la cosa con un nombre impronunciable que está debajo de estas líneas que espero alguien ponga en los comentarios jejeje. Fue duro pero me comí todo, con pure de patatas y ¿cebollas fritas? La verdad es que no sé qué comí, me dejé convencer por la camarera sin dudar.

La cosa mutante del restaurante alemán
Y nada, todo lo demás fue fiesta alemana, cervezas, cócteles, cachimbas y vete a saber qué más.

Haciendo un poco el tonto para variar

Todo el grupo de becarios brindando con cerveza buena y barata
Como bien dice Jesús en su blog, les agradecimos ser tan buenos anfitriones, y este fin de semana nos toca serlo a nosotros, esperamos estar a la altura y que el frío les dé un poco de tregua porque han previsto -5ºC, algo que a mí no me asusta. Veremos que tal se da la visita de praguenses y düsseldorfianos a tierras osloides. ¿Alguien sabe el gentilicio de Düsseldorf y de Oslo? De Oslo no vale decir osleño porque suena a isleño.
Tags: Noruega, Personal, Viajes by Fernando Gómez
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