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Lieja (Liège) (I)

Hace tiempo, más de un año, dije que iba a contar más cosas sobre Lieja, la ciudad donde estuve viviendo durante 5 meses. Como no me gusta decir cosas a la ligera y más vale tarde que nunca, voy a ello.

Mi vida en Lieja comenzó a principios de diciembre del 2006, ya había estado un día de paso para hacer la presentación en la empresa en la que trabajé ese tiempo, pero apenas tuve tiempo de ver nada.

Lieja es una ciudad bastante mixta, no es para nada como Santander que sólo vive del turismo, ni como Torrelavega que vive de la industria. Tiene una mezcla genial que la hace interesantísima.

La provincia de Liège siempre ha sido una zona de industria metalúrgica, aunque con la crisis de la región valona empezó a quedarse desfasada y perder su antiguo auge. En la actualidad hay empresas de alta tecnología, que llegan a fabricar piezas para los Airbus o el Ariane V, pero también grandes pesos pesados de la industria alimentaria o de armamento ligero. Lieja es conocida por una escuela de armamento donde multitud de cazadores, policías (o asesinos a sueldo) van a aprender el manejo de armas de fuego.

Vista LiejaEn cuanto al turismo, no es una ciudad impresionante como puedan ser otras ciudades belgas de Flandes, pero posee un encanto que la hace especial. Además tiene la ventaja de estar muy cerca de los Países Bajos (sólo a 25km de Maastricht) y de Alemania (a 40km de Aachen). De hecho es una de las ciudades que hacen que las autoridades belgas se planteen legalizar la marihuana en todo el estado. A cualquier belga no le cuesta nada coger su coche o un tren, desplazarse a cualquier coffee shop de los Países Bajos y comprar toda la maría que quiera.

Tanto en Lieja, como en otras ciudades belgas, las universidades aportan muchos estudiantes a la población de la ciudad, y es que los requisitos más flexibles para entrar en ellas comparado con las de Francia, hace que los jóvenes franceses acudan a ellas en masa. Pero las universidades no acogen sólo a franceses, hay gran cantidad de Erasmus de todas partes de Europa, tanto en Gante, Lieja o las dos Lovainas. Los estudiantes dan una vida más dinámica a la ciudad, sobre todo con las fiestas de San Nicolás en el mes de diciembre, donde los estudiantes se visten con batas de laboratorio sucias y rotas, pidiendo dinero por la calle para comprar alcohol más tarde.

Continuará…

Incoherencias…

Cartel museo del vino

Aunque es bastante fácil de ver, traduzco:

Museo del vino
Calle de las aguas

Frase del día

¿Perdonas todo y a todos? ¿Comprendes todo y a todos? Entonces estás salvado: has alcanzado en vida ese grado de beatitud, propio de los dioses, que es la indiferencia.

Fernando Llorente

Rebuscar en el pasado

Ayer, de pura casualidad, he dado con el blog de un antiguo profesor que tuve en el I.E.S. José María Pereda y de su perrita Douce.

A través de él he ido dando con información de otros profesores, algunas cosas ya las conocía, pero todo indica que la mayoría de ellos cojeaban del mismo pie, concretamente del izquierdo. Sé que ninguno de ellos intentó inculcar nada a sus alumnos, salvo conocimientos y ser más solidarios y mejores personas. Queda demostrado con varios compañeros de clase que tuve, de los que todavía tengo noticias o mantengo el contacto, la mayoría sin ningún tipo de ideología o totalmente contraria a la de aquellos profesores.

Con el tiempo, cada vez que echaba la vista atrás, me daba cuenta de ello, hasta que el año pasado vi que mi antiguo profesor de gimnasia se presentaba a alcalde de Santander por IU a las elecciones municipales. Y es que las cosas nunca son lo que parecen, pero sí, ahora puedo decir, desde la perspectiva que me dan los años pasados, que sus actitudes y formas de ser, delataban sus pensamientos, por mucho que fuesen neutrales en las aulas.

El que más pudo influir fue Fernando Llorente, al cual, como ya expliqué en el primer post, le debo el nombre de este blog. Dejo el enlace de sus verdaderos pe(n)sares (iré poniendo alguno de vez en cuando aquí), reencontrados después de muchos años.

Como no creo que fuese su intención, sino curiosidad mía, que comenzase a interesarme por temas filosóficos/políticos, no tengo nada que reprocharles, más bien todo lo contrario. De vez en cuando, viene bien saber que hay más gente parecida a tí de lo que pensabas realmente. Anima.

A todos ellos, simplemente gracias.

Ruta: Piedrasluengas – Peña Labra

Peña LabraEsta ruta parte del pueblo de Piedrasluengas, en Palencia, hasta la Cruz de Peña Labra, situada en Cantabria. La forma característica de la peña hace que se reconozca desde cualquier otra montaña, sea cercana o no, porque con su altitud de 2.017 metros es difícil no poder verla. No es una caminata excesivamente larga, puede hacerse en bastante poco tiempo, y lo que se suele hacer habitualmente es, una vez encumbrada Peña Labra, caminar por toda la arista hasta el Pico Tres Mares.

Aunque esa era nuestra intención inicial, no se pudo hacer, ni siquiera llegamos a lo alto de Peña Labra, quedándonos a escasos 30 metros. Da rabia estar tan cerca del final y no poder llegar…

El primer tramo de ascensión se desarrolla por prado, subiendo ligeramente hasta el primer pico. Desde él puede verse perfectamente la arista por la que subir a la base de Peña Labra, pero en nuestro caso, tuvimos mala suerte al haber una niebla espesísima y hubo que guiarse por el GPS y el track que cogimos de Internet. Craso error, nos metimosEscobas congeladas en una canal por la que suele bajar agua normalmente en vez de ir por la susodicha arista que lleva directa a la base. Intentamos retomar el camino bueno, marchando entre escobas congeladas y pillando una caladura de las que hacen historia. En un momento en el que la niebla levantó un poco, pudimos coger bien la subida y seguir los hitos.

Una vez en la base, hay que bordear el enorme murallón de unos 10 metros que es Peña Labra hacia la derecha. La niebla empezaba a desaparecer y el sol a descongelar toda la vegetación de alrededor. Se agradeció muchísimo el solecito para secar los pantalones.

Al momento de pasar a la cara norte de la montaña, descubrimos que iba a ser complicado llegar a la cima, todas las nubes estaban concentradas en esa parte del valle, deSubida Tres Mares donde venía un viento terrible que había convertido en hielo toda la nieve acumulada. Subir hasta la cima hubiese sido posible, pero no así el bajar. El menor resbalón acabaría con una caída de unos 50 metros. No se puede decir que no lo intentáramos pero el hielo estaba tan duro a escasos metros del final de la ruta que tuvimos que dar la vuelta. Así que de subir al Tres Mares ni hablar, ya que el camino va por la misma cara, totalmente congelada.

Nunca hay que olvidar que la ruta no termina en la cima, sino cuando estás de vuelta abajo.

Perfil de elevacion
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Tres diferencias en un atasco por accidente entre París y Bilbao

 

Hoy me he comido dos atascos monumentales, uno en París, por la carretera periférica y otro al ir desde el aeropuerto de Sondika a Bilbao. Ambos por accidente de coche

Al haber vivido lo mismo en dos ciudades y países distintos en un período de tiempo tan corto, te das cuenta de las pequeñas grandes diferencias que hay.

París: Los conductores aceptan resignadamente que están en un lío del que no pueden salir y saben que la paciencia es su mejor aliado.

Bilbao: La mala leche reina por doquier, todo el mundo aprovecha el mínimo error de los demás para obsequiarle con una sonora pitada y preciosos calificativos que harían las delicias de alguien con síndrome de Tourette.

París: La fila avanza despacio, pero sin detenerse, lenta aunque fluidamente.

Bilbao: Todo el mundo está parado durante 30 segundos, y en cuanto el tema comienza a moverse, se acelera a lo máximo que permite la distancia que te separa del coche delantero.

París: Los coches dejan una distancia de seguridad suficiente como para no agobiar a nadie, permitir a los coches que se incorporan a la vía entrar ordenadamente y que otros puedan entrar al carril que mejor le convenga.

Bilbao: Jamás se podrá ver semejante compenetración a la hora de ir todos los coches pegados para no dejar que nadie entre, como si cuerdas invisibles les mantuviesen unidos.

Seguro que hay más diferencias que demuestren que somos unos garrulos, a ver si alguien pone alguna en los comentarios, aunque sea de otros países y ciudades.

Aunque parezcamos incivilizados y que seamos de mundos distintos, hay algo que nos une. Tanto en París como en Bilbao, en la carretera que va en sentido contrario también hay atasco debido a la gente que frena para ver si hay sangre, muertos, vísceras y sesos.